Al comenzar nuestra publicación con este interrogante, queremos llamar la atención sobre una de las “piedras en el zapato” más importantes, que identificamos mientras acompañamos a las empresas a comunicar su gestión en sostenibilidad, a través de uno de sus instrumentos más valiosos: el Informe Anual de Sostenibilidad.
El problema se centra en que estos documentos reúnen información de valor a través de cifras, cuadros, tablas y gráficos, acompañados de análisis comparativos que suelen ser demasiado técnicos y, por lo tanto, difíciles de comunicar para quienes están encargados de centralizar la información y construir el informe, pero también, de digerir para los lectores.
Es precisamente, por la complejidad de la información, que frecuentemente los Informes de Sostenibilidad son creados por pocos especialistas pensando en un público muy reducido compuesto por accionistas, directivos y entes validadores, pero no en todas esas personas con las que la compañía necesita interactuar. ¿El resultado? El Informe se convierte en una herramienta que, en lugar de generar impacto y conexión, se convierte en un requisito más y en un documento de corto vuelo dentro de las organizaciones.

¿Y entonces qué opciones hay?
En Green Digital Comunicación Sostenible, trabajamos para que la sostenibilidad logre comunicarse de manera accesible para cualquier público que haga parte de los grupos de interés de una empresa. ¿Por qué? Porque no se trata solo de hacerlo por cumplir con una normativa, sino de utilizar los informes como una herramienta estratégica que inspire acción, compromiso y cambio dentro y fuera de la empresa.
¿Cómo lograr que un Informe de Sostenibilidad sea puente y no barrera?
La respuesta es: con preparación, claridad, accesibilidad, propósito y apoyo de la tecnología, para lograr que la recopilación y organización de la información no sean un dolor de cabeza para las áreas o equipos que participan en su construcción. Así mismo, es clave tener en cuenta y aplicar estas directrices:
- Creación colaborativa: la sostenibilidad no es asunto de un área o de una dirección; involucra a toda la organización. Por ello, desde los colaboradores hasta los grupos de interés externos, deben aportar a la construcción del informe, asegurando que refleje la realidad de la empresa y su impacto ambiental, social y económico.
- Lenguaje claro y accesible: un buen informe debe ser comprensible para cualquier persona, utilizando un lenguaje directo, inclusivo y con ejemplos e historias que faciliten su lectura, asegurando una comunicación efectiva.
- Diseño atractivo y dinámico: la sostenibilidad es vida, cambio y evolución. El informe lo debe reflejar con formatos innovadores, gráficos intuitivos y un diseño que invite a ser leído y compartido en diferentes plataformas digitales.
- Enfoque en la utilidad: un informe bien hecho no puede ser documento estático, sino una herramienta de gestión que permite medir avances en responsabilidad ambiental e impacto social y ayudar, al tiempo, a identificar oportunidades de mejora y fortalecer la estrategia de sostenibilidad de la empresa.
- Difusión efectiva: no basta con publicar el informe en una web y darlo por concluido. Es clave comunicarlo de manera estratégica a los grupos de interés, ya sea a través de redes sociales, videos explicativos, eventos o reportes interactivos optimizados para motores de búsqueda.

Así, podemos transformar los informes en verdaderas herramientas de comunicación y acción. Desde la recolección de información hasta la redacción y diseño, sabemos acompañar cada etapa del proceso para que el informe sea más que un documento y se convierta año tras año en una historia que conecte, inspire y movilice en el camino hacia la sostenibilidad.
Si tu empresa quiere que su informe de sostenibilidad deje de ser un documento hecho por pocos y para pocos y se convierta en una pieza clave de tu estrategia, sostenible y de negocios, hablemos.
Juntos podemos hacer que la sostenibilidad empresarial sea realmente visible, accesible y relevante para todos.